PATERNIDAD RESPONSABLE


Qué es y qué no es

 

 

QUÉ  ES :

 

         

Bajo una dimensión ética y moral, esta expresión de “Paternidad responsable”, se refiere a la conducta de las dos personas que integran una unión conyugal (hombre y mujer) en al ámbito del significado procreador y unitivo de su sexualidad.

Este acto de procrear, se hace responsable, y por tanto éticamente bueno, cuando se ponen las condiciones adecuadas y necesarias para la concepción y desarrollo y educación integral de una nueva persona.

Estas condiciones se atienen a la doble dimensión que constituye, en su libre actuar, toda conducta humana: la dimensión interior y la dimensión exterior.

Ambas dimensiones deben respetar los fundamentales valores morales.

Se entiende por dimensión interior de la conducta procreadora la decisión de procrear o no procrear.

Se entiende por dimensión exterior de la conducta procreadora la ejecución de procrear o no procrear.

La decisión de procrear debe tener en cuenta la realidad concreta de los cónyuges, especialmente de la mujer, de las condiciones necesarias para educar a los hijos, de forma integral, a los deseos, costumbres y convicciones de los padres cónyuges.

La ejecución de procrear, es la segunda dimensión ética de la paternidad responsable. Es la que expresa y realiza el moralmente acto bueno en el hecho de querer procrear.

Una voluntad antiprocreadora, que elige la anticoncepción, es siempre ilícita moralmente.

Así como también lo es aquella voluntad que utilice los métodos naturales, sin reflexión en conciencia y ponderamiento moral de su situación, dentro del contexto de una mentalidad anticonceptiva.

Dentro de una voluntad procreadora, el conocimiento y  uso de los métodos naturales de regulación de la natalidad pueden ser puestos al servicio de los cónyuges, en una decisión procreadora o bien en una decisión no procreadora.

Seria bueno recordar lo que se entiende por acto anticonceptivo: “Toda acción que antes, durante o inmediatamente después del acto sexual conyugal busca impedir la concepción de la que el acto sexual mismo es capaz”.

 

La sexualidad conyugal no debe entenderse exclusivamente  en función de la procreación, sino más profundamente, como expresión-realización del don total y reciproco de las personas de los cónyuges.

Cuando el Amor hombre-mujer aspira a la plenitud total, a vivir su integración total, armonizándose buscando una unidad desde su plenitud, entonces y solo entonces, es cuando se practica, vive y se disfruta de una verdadera Paternidad Responsable, sin plantearse siquiera el porqué de su existencia y su significado….….. todo lo que haces por los hijos sale de dentro, del Amor.

 

 

QUE NO ES :

 

Esta expresión está actualmente muy deteriorada y sobre todo manipulada de su verdadero sentido y significado, sobre todo en el contexto ético y moral.

Se aplica y se trata de significar en lo contrario de lo que es su significado desde sus inicios.

Con este concepto ha ocurrido lo que con otros tantos términos y expresiones, su distorsión y manipulación.

Vendría bien recordar lo que la experiencia vital, del actuar negativo de los hombres a lo largo de los siglos, nos demuestra: que el engaño es el ultimo reconocimiento que el error rinde a la verdad. Y no olvidar, también, que la hipocresía es el último homenaje que el vicio rinde a la virtud.

La cultura laicista contemporánea ha utilizado ambas premisas, en su beneficio, para crear un increíble engaño más, presentando la Paternidad responsable como el derecho que la mujer tiene para decidir, personalmente y por encima de todo, su fertilidad.

Se muestra y exhibe como un triunfo de las libertades de la persona. Se enuncia que Paternidad responsable es equitativo a autodeterminación de elección de la mujer.

Es decir: libre albedrío para que la decisión y ejecución de la procreación quede totalmente difuminada en aras de que la sexualidad.

Es decir,  la facultad sexual y su ejercicio, no tenga en si mismo, ningún significado, bajo ningún sentido y aspecto, sea legal, moral, antropológico, social…etc., y que por tanto, su significado y practica sea la que cada cual le atribuya.

Bajo esta interpretación, en realidad se esconde, el introducir en la sociedad la legitimación de toda clase de prácticas contra la vida, como puede ser el aborto, la esterilización…etc.

Se llegan, en la práctica, a crear expresiones y términos diversos, como por ejemplo “buena salud reproductiva”. Con esta expresión, se afirma el derecho de imponer a poblaciones, de carácter  social, económica y culturalmente pobres, la ideología de la anticoncepción, y al final la ejecución practica de la esterilización y del aborto.

Esta es la verdadera realidad que se esconde en este autoengaño, tan bien montado y elaborado por la actual sociedad contemporánea.

Este NO ES el verdadero significado de la expresión Paternidad Responsable. Termino, por otra parte, que habría que adjudicar al cristianismo, ya que fue construido y significado dentro de la gran tradición antropológica y ética de la doctrina cristiana.

Cuando en la Voluntad y en los sentimientos de los cónyuges no existe un proceso de maduración, purificación y sacrificio para entender lo que verdaderamente es la Unión Conyugal, que contrarreste el ser dominado por los instintos de la persona, será imposible aceptar y vivir verdaderamente lo que es la Paternidad Responsable.